Cuando una lectura no sea del agrado, lo mejor es quemar las cartas en el momento que suceda el evento. La clave es estar atento a la primera, y ver la energía que anuncia: la falta de generosidad y amor universal, como a un niño poco atendido.
Un oráculo (μαντειον) es una respuesta que supuestamente da una deidad por medio de sacerdotes, o de la Pitia o Pitonisa griega y romana, o la Sibila, o incluso a través de interpretaciones de señales físicas (tintineo de campanillas, por ejemplo), o de interpretaciones de símbolos sobre piedras, como las Runas, o de interpretaciones de símbolos sobre cartas, como el Tarot, o de sacrificios de animales. Por extensión, se llama oráculo al propio lugar en que se hace la consulta y se recibe la respuesta (el oráculo).
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