Tengo dos tiradas para comprender bien esta inquietud.
La del verbo y la del objeto directo.
Así, el sujeto consultante quiere saber cómo reconocer. Que esta sabiduría le dé luces.
Que se reconozca como una persona adulta que está sola. No se puede buscar al otro si no se siente la soledad, la carencia del otro. Sus fuerzas que la apoyen será la picardía que demuestra un niño coqueto. No un adolescente sino un niño galán. Una mezcla de erotismo y niñez. De confianza y sencillez. Que se olvide de las seguridades del matrimonio, las referencias y los títulos. Incluso que no busque en la seguridad de la elección sino en el equívoco guiada por algo tan primario y simple: la pasión, el placer, el deseo de sentirse a gusto por el otro. Fuego, ardor, que se escapa de las manos e incluso arrasa.
Finalmente, ella podrá volar pero, ¿para qué? ¿Es acaso el sueño lo importante? Que no se fije en la meta sino en su soledad madura, deseosa del amor.
Y finalmente, sobre el sujeto.
Estoy atónito ante lo que estoy leyendo... hasta yo mismo me he asombrado que tengo que tomarle foto pero la primera impresión es:
Él será alguien bien masculino, varonil. Íntegro en su identidad sexual sin ambigüedades.
Definitivamente es un hombre que habla en pasado o en modo imperativo: - ¿Ya hiciste? Cómo estuvo - Comprueba, realiza, haz.
Despreocupado del pensamiento inactivo y la reflexión de las posibilidades, se demuestra como un hombre callado dispuesto al cambio y la soluciones. Es un hombre de fuego que responde a lo mismo por eso el consejo anterior fue ser así. La mujer que le atraiga será la poco intuitiva (pero mujer). Se le reconoce por su aversión a las personas de poca acción y mucha meditación. De pocos sueños.
Este hombre no te ofrecerá futuros amorosos sino eternos "el día de hoy" de seguridad y compromiso. Quien vea a este hombre verá a la familia de él y a su padre y al padre de su padre. Sus muecas robadas de su familia.