Esta historia empieza con una loca dedicada a su trabajo. Pensemos que su trabajo es ser loca y que se dedica a pensar en sus locuras. ¿De dónde viene esta motivación? De su interior, de su corazón que le dice: TODO ES POSIBLE. Y le lleva a pensar en sus días pasados de incertidumbre y locura pero en algún momento, se confunde y ahora que no tiene motivos para eso, desea buscar a quién culpar... o mejor dicho, quiere encontrar alguien que pueda ser un traidor. Sin lugar a dudas, se verá así misma rodeada de excusas y pretextos, cucos y demonios que no le dejarán avanzar.
Ella es ahora una jovencita deseosa de empezar su locura con un buen socio. Alguien que no la ponga en alacena o guardada en vitral de decoración. No obstante, ¿qué busca en fin de cuentas? Regresamos a pensar, ¿un traidor? Es que, para qué empezar a confiar en quien te ofrezca el oro y el moro.
Mejor, pensemos en días que la justicia tenga poco que ver y su juicio desquiciado haga de inocentes culpables.

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