Recuerdo esas historias de Merlín y el Rey Arturo. Sonará ridículo pero este día sábado 26 de febrero mi corazón se ha alegrado como niño que contempla el catálogo de juguetes. No lo tiene a la mano pero sabe que está a su alcance si algún día lo compra.
No con esto quiero decir que este Rey sea ni mi juguete o mucho menos lo quiera comprar pero hay magia en los escritos que hace. Rompe los esquemas pero ése no es el asunto sino que no se me escapó nunca su corazón deseoso de volar; un niño buscando protección; un adulto mordaz educador.
Sólo por ahora le obsequio una carta. Más me revelará a mí que a él. Tal vez nunca llegue a enterarse de esta carta aunque sé que cuando esté por aquí sea posible que le arranque una pequeña mueca tipo sonrisa amable.
Mi pregunta será: Con una carta, ¿podrías contarme qué pasa por la mente del Rey?
LA LUNA

Es un arcano mayor. El mensaje es claro. Vive en el sueño y la magia que brinda la noche. Aquella que tapa algunas cosas con la obscuridad. Luna recuerda el sonido de las bestias que a estas horas la adoran. Es una carta que desata la parte animal; desborda los instintos.
Me atrevería decir por ahora que El Rey vive sus momentos Luna por el medio que lo he llegado a conocer. Desata las pasiones en muchos y es cautivado por el deseo que muchos quieran tocarle, hablarle pero Luna no siempre estará ahí para todos. Muchos se sentirán abrumados de saber que ella les dirija la palabra. Otros serán desafiantes y le ladrarán pero Luna a ratos desatará olas y mareas altas aunque en otras se retirará sin darle mayor importancia.
Hay otras cosas que con palabras no desearía explicar pero como conozco la carta sé hasta donde llega el alcance de su significado. Que tengas una linda Luna a la cual aullar.

1 comentario:
wow. Me dejas abrumado, me encantan estas demostraciones de afecto. siento que mis palabras no caen en oidos sordos. guapo. que bien. me ha encantado.
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