Hoy también descansé. No de la magia. Eso siempre está en mis venas. Decidí llevarla por un nuevo rumbo. Después de una semana de constante trabajo, hice magia en lo cotidiano. En lo simple. En comer un helado y soñar.
Un oráculo (μαντειον) es una respuesta que supuestamente da una deidad por medio de sacerdotes, o de la Pitia o Pitonisa griega y romana, o la Sibila, o incluso a través de interpretaciones de señales físicas (tintineo de campanillas, por ejemplo), o de interpretaciones de símbolos sobre piedras, como las Runas, o de interpretaciones de símbolos sobre cartas, como el Tarot, o de sacrificios de animales. Por extensión, se llama oráculo al propio lugar en que se hace la consulta y se recibe la respuesta (el oráculo).
No hay comentarios:
Publicar un comentario